Los psicólogos acercaron una nueva evidencia de que un buen matrimonio o un divorcio pueden depender de la cantidad de personas sonriendo en las fotografías familiares.
Los científicos de la Universidad DePauw de Indiana, EE.UU., dicen que es muy posible predecir los matrimonios que tendrán éxito o no, basándose enteramente en fotos de su infancia desde los 5 años de edad. Ellos encontraron que los individuos que sonreían mucho, siendo niños, tenían más probabilidades de ser felices en el matrimonio como adultos, mientras que los que presentaban pocas sonrisas en las fotografías son más proclives a terminar en un divorcio.
Para llegar a esta conclusión llevaron a cabo dos ensayos. Para el primer ensayo contactaron a 18000 personas a las que les pidieron fotos de su infancia además de completar un cuestionario. Todas las imágenes de cada individuo fueron calificados con una puntuación de intensidad de la sonrisa del 1 al 10. La calificación se dio en la trama de dos músculos: uno que levanta la boca, y la otra que causa las arrugas alrededor de los ojos. Se reveló que ninguna de las personas que logro la más alta puntuación de su sonrisa, se había divorciado, mientras que casi uno de cada cuatro con sonrisas débiles había tenido un matrimonio roto.
En la prueba número dos, a personas mayores de 65 años de edad se les pidió que proporcionen imágenes fotográficas de sus años de infancia. El promedio de edad en las fotos fue de 10 años. Luego de evaluar las fotografías, los psicólogos concluyeron que sólo el 11 por ciento de las personas con una sonrisa amplia y franca había pasado por el divorcio, mientras que los que no sonreían, que fruncían el ceño, o mantenían una cara recta, tuvieron un 31 por ciento de probabilidades de experimentar un matrimonio fracasado como un adulto.
En general, los resultados muestran que las personas que no sonríen en fotos de su infancia son cinco veces más propensas de vivir un divorcio en comparación con personas que sonríen ante la cámara.
También se han considerado otras explicaciones a este fenómeno, como la posibilidad de que la gente que sonríe a la cámara, son más propensos a ser muy sociables y atraer a más amigos, por lo tanto el desarrollo de una mayor red de apoyo hace más fácil mantener una relación saludable. O, también podría ser que las personas que tienden a sonreír cuando se les dice que lo hagan para una foto, pueden tener una personalidad más obediente, que también podría ser un buen factor a favor para un matrimonio feliz.